Unos
años más tarde, la caravana crece al igual que lo hacen sus posibilidades. Se
dividen en gremios y todos y cada uno de ellos tienen una labor. Hace algún
tiempo, en un viejo taller, encontraron dos autobuses en buen estado. Los
gemelos hicieron un extraordinario trabajo con uno de ellos. Daniel, antes de
diseñar el interior, le preguntó a Eva que era exactamente lo que necesitaba.
Después Darío formó un grupo de recogida de material. Andaban escasos de
algunas cosas: vendas, antibióticos,
gasas, pero, lograron convertir esa
chatarra en un hospital móvil.